Corta la masa en 8 triángulos. Haz un pequeño corte en el centro de la base de los triángulos. Pon el jamón y el queso en el centro y enrosca desde la base hasta la punta dando forma a los picos de los croissants.
Pincela con la yema batida y añade otro poco de queso rallado por encima.
Hornea a 200º durante 15-20 min o hasta que doren.